A primera vista, podría parecer casi imposible comparar una de las jurisdicciones de fideicomisos más reconocidas del mundo, como Liechtenstein, con un país como Serbia, que no tiene una larga tradición en la atracción y protección de capital internacional. Sin embargo, los resultados de este análisis comparativo podrían sorprenderle gratamente.
Poca gente sabe que en Serbia existe un marco legal para la existencia y el funcionamiento de los fideicomisos — una figura jurídica definida aún durante el periodo de la antigua Yugoslavia y que, con ciertas modificaciones, sigue vigente en la Serbia moderna y democrática.
En esencia, el fideicomiso serbio no difiere significativamente de los fideicomisos basados en el sistema jurídico anglosajón, ni de los característicos de países de Europa Occidental, incluyendo Liechtenstein.
Sin embargo, existen algunas diferencias que — en nuestra opinión — otorgan una ventaja al fideicomiso serbio, especialmente para aquellos clientes afectados por la eliminación del secreto bancario, la introducción de nuevos estándares internacionales en el sistema bancario y la desaparición gradual de jurisdicciones anteriormente «intocables» como Suiza, Liechtenstein, Andorra, Panamá, Chipre, Emiratos Árabes Unidos y otras.
La mayor ventaja de los fideicomisos serbios radica en la existencia de dos categorías: fideicomisos públicos y privados. Los fideicomisos privados permiten una protección total del capital, así como la libre disposición de los fondos, sin las restricciones típicas de otras jurisdicciones.
La ventaja clave del modelo serbio de fideicomiso es la ausencia de la figura obligatoria del intermediario — el llamado «trustee» (fiduciario). En la mayoría de los sistemas, el beneficiario y el constituyente no pueden realizar transacciones sin la firma y aprobación del fiduciario. En Serbia, este no es el caso. Aquí, el constituyente y el beneficiario pueden gestionar directamente su capital sin la intervención de terceros, lo que simplifica significativamente los procesos y reduce los riesgos.
El fideicomiso serbio ofrece una serie de soluciones específicas que permiten la máxima libertad de gestión y un alto nivel de protección legal del capital, todo conforme a la legislación vigente. Por estas características, el fideicomiso serbio puede considerarse hoy en día una solución única en el contexto global.




