Rusia está considerando introducir una prohibición de llamadas telefónicas desde los llamados “países hostiles”. Así lo declaró Vladimir Putin, quien señaló que la iniciativa tiene como objetivo reforzar la lucha contra el fraude telefónico, una parte significativa del cual, según las autoridades, se origina en el extranjero.
El país ya cuenta con varias medidas de protección: las llamadas internacionales sospechosas se bloquean automáticamente, los números extranjeros se marcan, y los bancos y operadores de telecomunicaciones tienen requisitos más estrictos para el manejo de las solicitudes de los ciudadanos.
Hasta la fecha, la lista de países “hostiles” incluye 47 Estados, para los cuales podrían imponerse restricciones adicionales al tráfico telefónico. La lista incluye a Australia, Albania, Andorra, Bahamas, Reino Unido (incluyendo dependencias de la corona y territorios de ultramar), así como los países de la Unión Europea —desde Austria y Bélgica hasta Suecia y Estonia. Otros países considerados “hostiles” incluyen Islandia, Canadá, Liechtenstein, Micronesia, Mónaco, Nueva Zelanda, Noruega, Corea del Sur, San Marino, Macedonia del Norte, Singapur, Estados Unidos (incluyendo las Islas Vírgenes estadounidenses), Taiwán, Ucrania, Montenegro, Suiza y Japón.




